Campaña 2021 iniciará con fuerza, aunque no sería suficiente para satisfacer demanda Producción nacional de jengibre superará las 20 mil toneladas este año


El 90% de las instalaciones de jengibre (kion) en Perú se realiza en Junín, específicamente en las provincias de Chanchamayo y Satipo, donde se cuenta con las mejores condiciones ecológicas para su cultivo.

Así lo informó la Dirección de Estudios Económicos e Información Agraria de la Dirección General de Políticas Agrarias del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) en su estudio “El jengibre o kion peruano, una estrella que vuelve”, donde destaca que la siembra de este producto se inicia en agosto o septiembre y se cosecha en mayo.

En 2014, la producción nacional de jengibre alcanzó las 10.800 toneladas. Sin embargo, en los siguientes dos años, se aprecia un importante crecimiento: de 108% en 2015 (22.400 toneladas) y 86% en 2016 (41.100 toneladas). La cifra récord alcanzada en 2016, que por ahora no se ha superado, estuvo acompañada por una expansión de las áreas cosechadas (2.209 ha).

En los siguientes años, se observa una caída de estas áreas cosechadas, vale decir, 1.800 hectáreas en 2017 y 852 hectáreas en 2018. Esta situación se refleja en una reducción de la producción de jengibre con 32.500 toneladas y 15.400 toneladas, respectivamente.

En 2019, se aprecia una recuperación de las áreas cosechadas en 8%, lo que permite elevar la producción de jengibre en 13%, con un volumen de 17.400 toneladas (en 920 hectáreas).

Covid-19 estimula su demanda

Sin embargo, es la pandemia de Covid-19, aparecida en el primer trimestre de 2020, la que ha favorecido el incremento de la demanda de jengibre, ya que se le considera un producto que ayuda al fortalecimiento del sistema inmunológico de las personas.

En ese sentido, de enero a septiembre de 2020 se tiene contabilizadas un total de 777 hectáreas cosechadas que produjeron 14.600 toneladas en comparación a las 7.400 toneladas producidas durante enero-septiembre de 2019.

Se estima que la producción en 2020 superará las 20 mil toneladas, por lo que, en 2021, estas empezarían con mucha fuerza, aunque la producción disponible no sería suficiente para abastecer el mercado nacional e internacional.

Exportaciones

En cuanto a las exportaciones de jengibre por parte de nuestro país, la única partida arancelaria es “sin triturar ni pulverizar”. En 2012 y 2013, Perú exportó 1.900 toneladas y 3.300 toneladas, respectivamente. Sin embargo, a partir de 2014, las exportaciones se incrementaron sustancialmente, debido a la singularidad de nuestro producto, primero mayormente orgánico, de excelente calidad, pequeño y con un sabor mucho más intenso que el jengibre convencional.

Así, el jengibre peruano se mostró como un producto único, por lo que empezó a competir con los tradicionales proveedores del mundo, como son China, Tailandia, Países Bajos (comercializa, no produce), entre otros.

En ese sentido, en 2014, aumentaron las exportaciones de jengibre en términos de volumen en un 264% y creció a 12 mil toneladas, respecto de 2013; mientras que en valor aumentó en un 243% y registró la cifra de US$ 26.4 millones. En los siguientes años, el volumen de las exportaciones tendió a seguir aumentando, tal es así que en 2017 aumentó a 26.100 toneladas (82% de incremento), la cifra más importante de todos los tiempos, con un valor de US$ 49.3 millones (105% de aumento). Este salto de las exportaciones se debió al incremento de las colocaciones peruanas en dos grandes mercados, Holanda y Estados Unidos. Otros destinos son España, Bélgica, Alemania, Italia, Canadá, Chile.

Es el mercado holandés el que justifica ese incremento sustancial, al pasar de US$ 8.8 millones en 2016 a US$ 23.3 millones en 2017 (164% de crecimiento), lo cual es muy superior a nuestras colocaciones al mercado norteamericano, que también mostraron un incremento importante, puesto que creció de US$ 11.5 millones a US$ 19.3 millones (68% de aumento) entre ambos años.

En 2018, la caída de la producción nacional de jengibre afectó el comportamiento de las exportaciones, que también declinaron en un 19% (21.100 toneladas); mientras que, en 2019, la mejora del volumen de la producción nacional se reflejó en un incremento de las exportaciones, que alcanzaron las 23.097 toneladas, lo cual no impactó en una mejora del valor exportado a diferencia de 2018, de ahí que se registra un valor de US$ 40.8 millones.

En el período enero-agosto de 2020, la fuerte demanda internacional de jengibre se expresó en las exportaciones, que alcanzaron un volumen de 24.200 toneladas, es decir, un 110% por encima del volumen exportado en el mismo período del año anterior (11.500 toneladas), incluso fue superior al registrado durante todo el 2019.

En términos de valor, este importante crecimiento de las exportaciones representa un 97% respecto al mismo período de 2019, cuando se exportó por un valor de US$ 22.2 millones. Se espera que, al mes de diciembre, las exportaciones superen las cifras del año 2017, cuando se alcanzaron los valores más elevados de los que hay registro.

Mercados destinos

El mercado de Estados Unidos, en algunos años concentró más del 60% de nuestros despachos, aunque cayó en otros hasta un 40%. No obstante, en los últimos años, ha venido participando en alrededor del 50% del total exportado, por lo que es el mercado de mayor participación y dinamismo. A este destino en 2018 nuestro país despachó 8.986 toneladas, en tanto que en 2019 fueron 8.553 toneladas. Y de enero a agosto de este año envió 11.451 toneladas.

Los Países Bajos, conocido como un país comercializador, siempre ha mostrado una presencia permanente como mercado de destino, aunque con un menor dinamismo exportable. En 2018 se despachó 6.691 toneladas, en 2019 fueron 7.663 toneladas, mientras que de enero a agosto de este año se enviaron 7.774 toneladas.

Le siguen España que en 2019 se despachó 1.619 toneladas (1.166 toneladas de enero a agosto de 2020); Chile, 1.416 toneladas en 2019 (1.462 toneladas de enero a agosto de este año); Canadá, 1.234 toneladas en 2019 (1.334 toneladas en los primeros ocho meses de 2020); Rusia, 915 toneladas en 2019 (433 toneladas de enero a agosto de este año); Bélgica, 636 toneladas (84 toneladas de enero a agosto de 2020); Alemania, 272 toneladas (325 toneladas de enero-agosto de este año); Italia, 267 toneladas (208 toneladas de enero-agosto de 2020), otros.

Perspectivas del mercado mundial

La demanda mundial de jengibre se ha visto incrementada en el primer semestre de 2020, impulsada por la pandemia del coronavirus y por la estacionalidad del frío invierno y la primavera en el hemisferio norte. Esta situación se ha visto agudizada por las fuertes lluvias que han afectado los cultivos del segundo productor y primer exportador de jengibre del mundo que es China, ocasionando la pérdida de una parte de la cosecha en la campaña 2019-2020, lo cual afecta la mayor oferta mundial y ocasiona un incremento de los precios.

Las perspectivas para la nueva campaña apuntan a una producción y oferta mundial de jengibre superior al ofrecido en la campaña anterior; además, el rebrote del coronavirus en toda Europa y con más fuerza en los Estados Unidos, muestran un escenario de una mayor demanda de jengibre. En tanto, se estima que los precios deben mantenerse casi en los mismos niveles alcanzados en Europa y Estados Unidos.

Se espera una mayor oferta de China debido a los buenos precios en el mercado internacional, por eso habría ampliado su superficie cultivada.

Estados Unidos, el primer importador mundial de jengibre, muestra en su mercado una coyuntura de muy buenos precios, debido a los menores volúmenes exportados desde la China, su principal proveedor. Por tanto, ha permitido cubrir parte de su demanda con suministros peruanos, brasileños, tailandeses, mexicanos, etc., a precios más elevados.

Este país espera una mayor oferta desde los países sudamericanos, entre ellos el Perú, que adelantarían sus colocaciones al mes de enero de 2021 y no hasta abril. Esto se complementaría con suministros de México y Tailandia hasta febrero; de este mes hacia adelante, en su mayoría, con suministros chinos, con los cuales el abastecimiento del mercado norteamericano estaría asegurado.

Países Bajos, por su parte es el segundo más grande importador del mundo en términos de valor y tercer país exportador mundial. Sus comerciantes señalan que el suministro mundial de jengibre es actualmente limitado y los precios del mercado se han disparado debido a que China tiene poca disponibilidad del producto.

Conclusiones y sugerencias

Urge ampliar la oferta, a fin de atender no solo el mercado nacional, sino también a los grandes mercados de los Estados Unidos y de Europa, por ahora copados por China, cuya producción no se caracteriza, necesariamente, por ser de calidad; todo lo contrario, la producción de calidad es la excepción en su oferta.

En ese sentido, se debe ampliar el horizonte de tierras de cultivo para el jengibre. Los centros de investigación regional del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) junto con la Dirección General de Asuntos Ambientales Agrarios (DGAAA), ambos pertenecientes al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), deben identificar aquellas zonas, entre los 800 y 1200 m s. n. m., en las regiones de Cusco, Cerro de Pasco, San Martín, Amazonas y Madre de Dios, que tienen similares condiciones que las tierras de Chanchamayo y Satipo, de tal manera que se permita ampliar la oferta de este producto, en particular del jengibre orgánico, para así abastecer a nuestro mercado interno y nuevos mercados en proceso de crecimiento, que no cuentan con suficiente oferta. Asimismo, se debe consolidar la presencia del jengibre peruano en aquellos mercados donde se exporta de manera regular, tanto el producto convencional como el orgánico.

Se sabe que Perú puede producir jengibre todo el año, por tanto, nuestro país está en la capacidad de abastecer a los países del hemisferio norte, así también es posible abastecer a los mercados del hemisferio sur, en especial a aquellos mercados que no tienen zona tropical, como Chile, Argentina, Nueva Zelanda, etc.

El Perú es un gran productor mundial de jengibre orgánico, de modo que se debe posicionar como tal. Asimismo, se debe ampliar la oferta exportable de jengibre convencional, caracterizando al producto peruano como de calidad superior, lo cual justificaría la cotización más alta del producto nacional en el mercado internacional.


21 de diciembre del 2020

 Fuente: agraria.pe